Empar Moliner o “Viviendo la conquista Española”

Pues si fui el jueves pasado a lo de la presentación del libro “Te quiero si he bebido” de la periodista y escritora española Empar Moliner y que se trata de una antología de cuentos y relatos (¿o sólo relatos?) con un tono sarcástico y burlón de la sociedad contemporánea.
Obvio que compré el libro y obvio que ya comencé una nueva lectura entre mis tantas mil pendientes, la verdad si está bueno, además de que es el primer libro autografiado (o garabateado) que tengo gracias a la intervención de Andrea quien pidió el autografo por mí cuando le dije que a mi me daba timidez.
Hasta ahí todo bien, hubo vinito y así. LA PIEDRA EN EL ARROZ que descalabró fue el comentario del editorialista mexicano Luis Alberto Ayala quien, con mucho servilismo aplicó la puñalada trapera a sus congéneres- cuando Empar se refería a las generalidades que hacen los periodicos amarillistas cuando dicen que el Catalán no es una lengua que sirva mucho para la narrativa pero no ponen ejemplos- para ejemplificar lo que decía explicó: “es lo mismo que salga una nota diciendo que todos los escritores mexicanos son malos”, sería amarillismo puro si no dan ejemplos además de generalizar.
A lo que el hijo de la chingada (ver terminología de Octavio Paz en el Laberinto de la Soledad para este último término), cuando termina el comentario de Empar y le ceden la voz al micrófono, se le ocurre decir que es cierto lo que dice de lo malo que son los escritores mexicanos y -según él, queriendo verse reservado- añade que podría dar nombres pero se los queda.
¿AYYYYYYYY, así o más malinchista, ciego y poco reconocedor del talento mexicano?.
Tres cosas:
Con reconocer el trabajo bien hecho de un extranjero basta,¡ no es necesario tirarnos de tapete!
Si cuesta lo mismo hablar bien y mal de algo, ¿porqué no penso en dar una lista de nombres de talentos mexicanos?
Si algo me puede hacer enojar verdaderamente es que se hable mal de México a la ligera, no digo que no exita lo malo, pero, ¿tenía que decirse en este contexto?

Empar me dibujó un mesero huevón.


