Los Titos Again

April 20, 2007

Mientras no estamos en casa

Filed under: Titi, Titoscosas

Nos vamos a Veracruz, Tito va a dar un curso y yo voy de su música y acompañamiento.

Ahora que estuvimos en Tlatlahuqui con las sobrinas, en un momento en el que las llevabamos a todas en el coche, les contabamos que cuando uno sale, las cosas que viven inanimadas en la casa cobran vida y las mascotas, hacen cosas que en nuestra presencia no harían. Las cortinas abren las ventanas y bailan al son del viento, mientras las sillas del comedor pueden organizar carreritas por toda la estancia (de su casa que es larga), las vajillas comienzan a parlotear en las vitrinas contando los chismes de la familia que habita la casa y los cepillos de dientes van a la regadera a jugar a deslizarse con el jabón.

¿QUÉ HARÁ LA HUESITOS EN NUESTRA AUSENCIA?
Al principio se sentirá un poco sola por lo que buscará dormir con los peluches…
huesitomuñecos
Como a ella si le gustan los baños, buscara darse uno de burbujas…
bañera
La Huesitos se subirá a la mesa por todas las veces que no la dejamos subir…
Jun06_6
Finalmente, como bien ejemplifica Garfield, ícono de todos los gatos conchudos, se hará dueña de la situación:
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y del sillón…
abr07
por cierto, los peluches le pedirán a la Pantera Rosa que les lea cuentos…
muchachos2

April 18, 2007

Recomendada ampliamente

Filed under: Titi

La Ultima Mirada.

April 15, 2007

Veintiún Gramos

Filed under: Tito

Es lo que se dice que cuando el alma deja el cuerpo, es lo que el cuerpo pierde de peso, es lo que el cuerpo de Ángel Tiscareño perdió el pasado viernes ya casi al cambio de fecha, viernes abril, 13. De 49, el sutil y poderoso pulso eléctrico que activa el rojo bombeo, simplemente, se apagó.

Claro es que la suave y muy ligera pérdida de peso es inversamente proporcional al vacío que su ausencia deja y a las personas que durante su vida conoció e hizo lazos. Empezando por sus trabajadores, quienes en un acto de profundo respeto y admiración empezaron las guardias frente al gris féretro de metal.

El estacionamiento se saturó, la sala de velación también, más en ella el silencio siempre fue sepulcral, el dolor daba cuerpo al freco aire, mientras Ángel pasaba, uno por uno, agradeciendo la asistencia de los deudos, apenas perceptible, transparente, con su ligera sonrisa y mirada siempre fija, que a través de los cristales de su aumento procuraba discreción y mucha atención. Gustaba de aprender y compartir.

Y de compartir, qué más decir, respecto a su gusto por el cine y el video, tanto de lo que producía durante sus viajes, como lo que se podía disfrutar del cine y conciertos a través del televisor o el proyector. Simples y significativos pretextos para compartir. Gracias por esas tardes de jardín y tele que son y seguirán.

A Ángel le sobreviven muchos compañeros, amigos y familiares, en especial dos mujeres: su esposa Maribel y la Mamá de Ángel; en la velación se les respiraba un hermoso aire de compañeras del mismo vacío, de buenas amigas, de hija y madre; enamoradas, cada una desde sus respectivos y protagónicos papeles. A ellas todo nuestro cariño y reconocimiento, que sean y lo vivan como lo quieran vivir y pasar, vivir y sentir.


Maribel y Ángel en casa de Juan Bernardo de la Peña. Diciembre del 2006 (qué buena paella).

April 14, 2007

En lugar de: “que sueñen con los angelitos”…

Filed under: Titi, Familia

Pasamos la semana Santa en Tlatlahuiqui, en casa de mi cuñado y mi hermana, por los rumbos de Puebla. Ahí nos fue asignada la recamara a compartir con mis sobrinas Pau y Aline de 10 y 12 años. Simpatiquísimas las dos, pero cotorras hasta por los codos, aún apagada la luz y, buscando todos conciliar el sueño, se alcanzaban a escuchar sus murmullos y juegos con los teléfonos celulares en franca rebeldía a aceptar que el día había terminado y buscando sacarle el último jugo al mismo.

La última noche, después de advertirles que no iba a aguantar sus murmullos clandestinos, les dije:
-”Bueno, buenas noches y que se echen ricos pedos”,
-”JA,JA,JA”, soltaron la carcajada sonora. -”ay Tía, ¿porqué nos dices eso?”
-”Pues se me ocurrió que en lugar de desearles que sueñen con los angelitos sería mejor desearles que se echen ricos pedos para que sus intestinos se relajen y puedan dormir a gusto”.

Volvieron a reir y me desearon lo mismo. Los niños son de pelos, me encantan.

Historias de la ciudad de México

Filed under: Titi, Titoscosas


Nos acostamos ya tarde, a la medianoche. Hicimos una oración y escuchamos un gallo que, extrañamente canta a todo pulmón a pesar de vivir cerca del centro de la ciudad. Le dije a Tito que ese gallo me hacía recordar Tlatlahuiqui, el pueblo al que fuimos para semana santa, un lugar lleno de naturaleza, aire puro y neblina por lo montañesco. Nos quedamos con ese grato recuerdo y mientras Tito comenzó a roncar yo decidí avanzar en la novela de Almudena Grandes cuya lectura estoy bebiendo y me resulta difícil soltar. A menos que tiemble…

Pues ya lo han repetido las noticias, cerca de la una de la mañana, un temblor de 6.3 grados Richter sacudió la ciudad. Pero créanme, en un quinto piso, en pleno D.F. vaya que la sacudida se hace evidente;: es como cuando vas a decir un gran secreto: se crea un silencio profundo y un ambiente de tensión casi imperceptible. En este caso, el gallo calló, los ronquidos de Tito también y, por alguna razón no podía sostener el hilo de la lectura hasta que comencé a escuchar los crujidos del edificio y a sentir los vaivenes de las cosas a mi alrededor.

Entonces me percaté de que Tito y yo no teníamos un plan de acción previamente platicado ¿cuál era nuestro punto de encuentro dentro del departamento? sentí miedo y lo desperté. Prendimos Radio Monitor quienes, como siempre, ya estaban listos dando la nota y corroborando las impresiones vividas.

Bueno, si me espanté pero no para quedarme sin dormir; dejé la lectura, eso sí y reanudamos el sueño a las 2 de la mañana, justo cuando volviamos a escuchar al gallito citadino sólo que esta vez con voz muy débil y desentonado, cantando como con “gallo”; a lo que el Tito antes de clausurar la pestaña definitivamente concluía: “este se sacó un buen pedito con el temblor, ya no canta igual”.

April 2, 2007

Crisis existencial

Filed under: Titi

Too much,
miedo,
autoengaño
dolor,
paleativos,
incertidumbre,
certezas,
desasosiego,
esperanza,
tener,
no tener,
hacerme cargo…
¿qué soy? ¿que quiero? ¿cómo lo pido adecuadamente? ¿cómo obtenerlo?

quiero mi paz de vuelta.






















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