Los fines de semana están llenos de actividades, inclusive desde el jueves. Aunque me gustaría empezar por el fin de semana anterior a este que está terminando.
El sábado 2 mientras estaba en clase, Titi pasó a recoger a Pau y Alín, las sobrinas comadres e hiperactivas. Hay momentos en que no pueden parar de reír y tienen pila como para dejar atrás la del conejito. Ese mismo día les llevamos a Coyoacán, que ya estando ahí parecía no ser de su profundo interés y sí de todo su asombro.
Pasó de todo un poco, por ejemplo para estacionar el auto, los franeleros ya cobran tarifa fija como en Polanco “¡Qué pasó mi jefe, son veinte pesitos!”, donde el diminutivo es clave para hacerlo a uno sentir culpable o que la tarifa es un regalo. “Si aquí voy a estar hasta la una de la mañana ¡pus clarooo!” Si güey, pensé yo.
Luego luego pasamos a cenar unos churros con chocolate y aprendí una lección, no ordenar para mí cuando lleve a las sobris, porque adicional me tocará comer todas las sobris de las sobris. La verdad es que aunque chicas y delgadas comen como pelonas de hospicio, y ellas así lo creen “Quiero el paquete de chocolate frío, dos churros y un croassant de jamón y queso”, la otra el paquete pero con chocolate caliente y tamal de frambuesa. El saldo sobrante: 2/3 de croassant, el chocolate frío y 3 churros. Más que suficiente para un comensal en no etapa de desarrollo, como yo.
Antes de que nos sirvieran un limosnero a través de la barandilla del restaurante le pidió dinero a Alin y que le da un ataque de nervios porque el señor estuvo haciéndole caras de mártir. El saldo, una Alín con delirio de persecución como por una hora y una Paulina semi contagiada.
Al día siguiente preparamos hot cakes y las chicas arrasaon a discreción, luego ayudaron a su tía Titi y ella Titi las puso después a hacer su collage-proyecto de vida, que les encantó como a las demás primas que lo han hecho ya. De ahí nos pasamos a la comida en casa con familia, motivo del cumple de la Titi, que el martes pasado había sido. Con el de ella, también el de Alín a quien recibimos en la mañana con un hot cake con velita y mismo del que cuenta dió feliz.
Al jueves pasado se dió otra celebración, ahora en casa de Cristina Mercado, quien le prometió a la Titi un pastel de zanahoria, mismo que estaba pendiente porque el día del cumple de la Titi, fuimos a cenar al Friday´s ya que ahí estaba el mejor de zanahoria, asegún de la festejada, pero ya estaba descontinuado el platillo y no hubo pastel, así que Cris se apuntó para sacar el parche y con una amiga encargar un excelso pastel que en su casa disfrutamos en compañía de un buen café chiapaneco y la agradable plática de la anfitriona, Maribel y Juan Bernardo.
Ya más cerca a este final de semana el día de ayer estuvimos con Jaime y otros tantos de mis compañera(o)s de la carrera despidiéndolo, porque se va a vivir y trabajar a Dallas. Fantástica y fenomenal reunión pasamos con un gran grupo de amigos y hermanos que compartimos tanto el presente, como los recuerdos e ideas y planes a futuro, además de la lista de temas polémicos donde las palmas se lo llevó… el lavado de ropa (¡madres!).
La nota roja estuvo en manos de la prima de Luis Eduardo que bien entonada arrancó el auto de aquél y lo fue a estampar en una cajuela de un Monza. El saldo: interrupción parcial de la reunión (lo más ojete de todo), una víctima con un ojo bien lastimado, una afectada con muchas ansias de venganza y muchas influencias en el municipio de Naucaplan, el Monza con la cajuela incrustada en el asiento trasero, un Escort casi intacto, un papá de prima con 45 mil pesos menos, unos funcionarios municipales más prósperos y una prima que esperamos algunos no ver en otra ocasión más. Ahora Titi corre un segmento de video donde su voz evidencía el estado crítico que alcanzó en 30 minutos de chupar acelerada o estúpidamente.
Regresando a lo importante, deseo reiterar mi invitación persuasiva a Jaime a que queme las naves de lo que le ata a México. Así le hizo Cortés y bien que le funcionó. Van Jaime, el sueño y el éxito están allá esperándolos. Lo mejor les deseamos a tí, Gaby y sus dos hermosos pequeños.
El próximo fin será aún más agitado: viernes baby shower de Ale Cordero, donde la Titi me ha pedido represente un papel patético en una de las dinámicas que habrán, sábado reunión con los de Concentra- Traziende (será Karaoke… ¡Mocos alcoholizados!) y domingo tempranito la primera comunión de las súper sobrinas que estuvieron últimamamente. Y después… Es-pa-ña. Yuuu!!!