Con mi Güera en Cancun
Pues que bendición, hombre. Regresé de España y la vida me tenía preparado otro viaje: esta vez a Cancún a celebrar el cumpleaños de la mismisima Güera y vaya que nos la pasamos bien, nos fuimos a bailar, huevoneamos y estuvimos platicando como locas (bueno creo que más yo porque luego no me para la boca).
Le doy gracias a la vida porque para mí los amigos tienen un valor incalculable y una vez más me lo demostró y me permitió disfrutarlo.
aquí echándonos unas tortas de cochinita después del antro, al amanecer
